Anoche soñé contigo
Los ovarios de mi corazón hoy ya no son coronas sino carne independiente ferviente y llena de incomprensión que hoy no se detiene ante la poca certeza de la duda Sino que explora cada rincón con excitación Con espíritu leonino Con sensualidad de Venus Con cabros ojos llenos de sangre Con el deseo de tu piel en flor